Una puerta roja. Por muchas veces, al pasar enfrente a Caracas Bar, se hacía ese chiste infame: mirá, el Puerta Roja (la cosa es que de hecho hay un bar que se llama Puerta Roja, pero en San Telmo, y no acá, en Palermo). Bueno, está bien no está para un chiste eso, pero lo que realmente nos interesa es que tal puerta fue totalmente ignorada por mucho tiempo, pero re contentos nos quedamos nosotros cuando fuimos a conocer la noche que se hace en Caracas.El bar lleva esa simplicidad cool bastante común en Buenos Aires. En el primer piso, se nota mesas más bajas pegadas a amplias ventanas que dan para la calle, la barra bastante iluminada, un ambiente más lounge y el espacio del DJ bien destacado. Todo hecho y armado para ‘‘leer’’ el local con una corta frase: ‘‘Vení, pedí un trago y vamos a pasarla bien.’’
El lounge es un espacio un poco más oscuro que los demás ambientes, con algunos sillones, y mucha gente en divertidas charlas. El típico espacio low profile que, cuando llega alguien más tirado a loco mirándolos con una cámara en manos, nadie queda muy contento.
Tan confortable era el espacio dedicado al DJ que me quedé con ganas de estar en su lugar. La ventana filtraba la luz de la calle por la persiana y creaba una sombra agradable en un local que ya era cool sin ese detalle. ¿La música? De la mejor, pero no me acuerdo lo que pasaba (sí, soy muy profesional).
Antes de pedir fuimos a chequear el segundo piso. Mucho más tranquilo que el divertido ambiente inferior, pero un poco más frío. La terraza es extremamente agradable, pero la lluvia que culminó en casi sequía en la región porteña en los días anteriores dejó todo con cara de abandono. ¿Qué hacer? Volver a Caracas, obviamente, para disfrutar del aire libre.
Buuueeeno, listo, ahora estamos bien. Los que ya conocen un poco de la esencia de un cool alcohol moment, o la sensación de lo que es estar In Spirits, ya saben el placer que es estar sentado en la barra. Por eso, apenas les cito acá lo que cantó Hugh Laurie una vez: everything about me says I’m a sophistication king, but when I’m with you I can’t seem to find my cool. Yeah, when I’m with you, I’m just a dribbling fool.
A los tragos entonces. Primero, un Kangaroo, que llevaba tequila, kiwi, durazno y jugo de naranja. Y alentemos a los ingredientes frescos.
En seguida, pedimos algo y el barman nos pidió disculpas porque se dió cuenta en el momento de que uno de las frutas no estaba en buenas condiciones. Y acá alentemos por la honestidad y por no preparar bebidas con enlatados. Al final, lo dejamos a él que inventase algo, claro, siempre está bueno una sorpresita. Mirá eso:
Vimos también algunas caipirinhas de maracuyá siendo preparadas y, al sacar la foto, cambié el foco de la cámara para mostrarles el vaso de las propinas. Mirá, los brasileros dejando reales en la barra.
Resumiendo, Caracas es un excelente lugar para empezar la noche, disfrutar de una buena música, tomar algo por $25 y sentir la típica onda porteña del “we’re cool but it don’t care”. ¡Vamos!
Caracas Bar
Guatemala 4802 (esq. Borges) – Palermo Soho
Cap. Federal – Buenos Aires
(11) 4776 8704
www.caracasbar.com.ar
Mapa
Definiendo el cool en Caracas Bar
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2 comentários:
Geraldo, o Caracas é um lugar bastante apreciado pela minha turma. A música é boa e o clima sempre é animado. A Marizinha até já inventou um drink lá, Sangre Latina se chama. Bjo
Bom saber Ana! Voltaremos lá para provar o Sangre Latina. Tá no cardápio?
Aliás, tu que é local, demorou dar uma dicas né :)
Beijo
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