Esta fue una de esas caminatas sin pretensiones, sin rumbo, saboreando la rutina de un barrio particular, desde el movimiento de sus calles hasta los ruidos de cada local. Confieso que ya agotado con la intensidad de una secuencia de días extremamente etílicos, mirar a la fachada soleada de esta simpática casa en Palermo Hollywood me causó una sonrisa inmediata.Era La Maison, un bistró comandado por la simpática Fleur de Villers, que dejó clara su origen francés cuando habló de un caberrrnet sauvignoooon (haciendo piquito con la boca) entre tantos otros vinos. Tan simpático como la dueña es el patio de la casa, agraciado con unas pocas mesas, plantas en las paredes y un tradicional pizarrón. Mejor todavía eran los rayos de sol que calentaban al gélido aire de Buenos Aires en otoño.
¿Te gustan los rinconcitos con detalles interesantes para entretener los minutos de espera en un restaurante? ¿Que tal las ventanas escritas con pequeñas frases francesas, algunas lecciones básicas del idioma para vos que no hablás cinco idiomas como yo? Independiente de que me creas o no, repetí conmigo: je veux boire aussie! Estilo In Spirits.
Una rápida mirada al ambiente interno fue suficiente, porque ni el frio me impediría de disfrutar una buena copa en una de las mesitas del patio. Me relajé, mientras la banda sonora impecable me alegraba el corazón.
Mirá ahora de cerca. Delicia x 10²³.
Esperé que llegaran algunos mimos a la mesa, para tener sal suficiente en el paladar antes de probar el vino sugerido. Una canasta de diferentes panes frescos con pasta de berenjena, humus y una terrina que casi me la comí con una cuchara.
Ahora si, todo preparado, vamos a un levísimo pinot noir Del Fin Del Mundo 2007, un excelente aporte después de tanto reclamar que todavía estaba sufriendo con los excesos baratos de la noche anterior (shame on me). El agua está en la foto de anotada, pero en realidad fue fundamental en el momento.
Y ya que los mimos nunca están de más, una perfumada salchichita fina con berenjena. Gracias, de verdad.
La lástima fue la falta de hígado que me impidió de pedir más botellas, y fui obligado a contentarme con solo una copa de $12. Pero nada impide una nueva visita, un hígado mas joven y, ¿por que no un bienvenue con piquito y todo?
La Maison
Honduras 5774 (y Angel Justiano Carranza) – Palermo Hollywood
Cap. Federal – Buenos Aires
(11) 3979 2970
www.lamaisonba.com
Mapa
Joie de vivre en La Maison
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1 comentários:
Estimados: Fui "La Maison" hace menos de 1 mes y fue una de las peores decisiones que tomé en el último tiempo.
La comida, más o menos... Más menos que más. Pero eso, en este caso, es irrelevante.
El servicio, muy malo. Que un restaurante con precios como los que tiene éste sea atendido por mozos inexpertos es cuanto menos una falta de respeto.
El baño (no puedo dejar de pensar en los precios del lugar) me escandalizó: internamente, no expresé mi real sensación a nadie, excepto a mi novia... Me limité a decirle a uno de los mozos (o era el único?), que no había ni papel higiénico, tampoco totallas/papeles para secarse las manos. Ah!!! Tampoco jabón.
En fin, pagué educadamente y me retiré para nunca más volver.
Saludos,
Matías.
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