A los desavisados es siempre un riesgo caminar sin destino por calles al estilo de Báez, divertidas y llenas de gente, en el efervescente barrio de Las Cañitas de Buenos Aires. Por la gran concentración de casas con fachadas cool y gente linda entrando y saliendo toda la noche, no se puede medir la cualidad del lugar simplemente por la movida que tiene. No es que un local lleno de gente es sinónimo de cualidad, eso ya es otra historia. Yo, particularmente, crié asco por mexicanos estipulados que se distribuyen por el mundo sirviendo margueritas hechas con Sprite, por eso que salí del Lupita rogándole a la santa por un beso en la boca.Las siempre muy concurridas mesitas en la vereda son un punto estratégico para los que quieren movimiento, y también para los que quieran mirar los cuerpos que entran en el local vecino Mute, y el conforto visual combina perfectamente con el conforto de las coloridas sillas de paja. Pero en el interior de la casa hay mesas más tranquilas y un ambiente caliente mexicano propiamente dicho.
Imposible sacarse los ojos de los cuadros en las paredes rellenados de íconos mexicanos, desde lucha libre hasta el Día de los Muertos.
Pero por qué sentarme en una de las mesas cuando la barra esta allí, justo al alcance de mis ojos con otros tantos adornos haciéndome compañía junto a unas centenas de botellas, muchas de ellas son tequilas que se venden exclusivamente acá.
La iluminación era perfecta, tuve ganas de quedarme a vivir ahí, y tardé más de lo que es normal en elegir tragos mientras viajaba en esa idea y disfrutaba el pop colombiano que sonaba.
Ya sin miedo de sorpresas que podrían venir de barras mexicanas, me deje caer en el contentamiento de la bendición de Nuestra Señora de Guadalupe. ¡Que así sea!
Así nos ordenan las buenas costumbres, vamos a llenar la panza antes de tomar. Ricos nachos con guacamole de la casa. Perdón, pero dije Nachos y Guacamole de verdad, con mayúsculas, no eran Doritos con pasta enlatada.
Y bueno, ahora empezamos a probar las mezclas hechas por los talentosos Tato Giovannoni y Alejandro Caia, que podrían ponerles ‘’Talentoso’’ como segundo nombre. Para refrescar el paladar tradicional, el magistral Mojito, que a cada trago me hablaba algo como ''toma más, y pedí ocho más''. Estoy en Tlalocan.
Después me hice de fashionista y empecé a prestigiar las creaciones de la casa: Juan Diegazo, una infusión de tequila con flores, agavere (una especie de cactus), limón y azúcar. Debidamente servido con el nivel y clase que merezco.
Uno de los tragos más preparados esta noche fue el Red Crow. Curioso por la demanda, no resistí a su encanto femenino, que abrigaba tequila, sandía, pomelo rosado y jugo de cranberry.
Y para los que no tiene miedo en probarse mezclas inusitadas: Peyote. Con sake, infusión de vodka con hongos, pepinos, uvas fermentadas, limón, ramita de perejil y aloe vera. Más refrescante que aire acondicionado justo en la cara.
Luego me regalé una margarita de frutillas, una idea interesante para los que siempre vienen acompañados con segundas intenciones, que quieran dar un trago propiamente dicho en las chicas, pero sin que ellas perciban.
Mi favorito y destaque de la noche: Carnal, una inexplicable y riquísima combinación de maracuyá, limón, menta, pimienta jalapeño seca y vodka. Picante, refrescante, liviano y dulce. Si lo vendiesen en botellas de 2 litros, seguramente me la compraría.
Siguiendo con el exagero, probé también una Piña Colada, cremosa y liviana.
Y también el extremamente creativo Cazuela: tequila, lima, limon, naranja, pomelo rosado y soda citrica.La fantástica y autentica presentación disfrazo la fuerza del tequila con un sabor dulce y equilibrado. Después es llorar y pedirle a tu vieja que te lo haga en la cacerola del almuerzo del domingo.
Extremamente un bar de fácil referencia en la zona. Desde la ambientación hasta los temas elegidos, desde la excelente gastronomía… bueno, realmente no es más necesario resaltar el suceso de la barra del Lupita, ¿no? No, no hace falta. Es calcular $25 por trago y prestigiar el laburo bien hecho del local, agradecer a Nuestra Señora y organizar la agenda para una próxima visita, cuanto más temprano sea, mejor. Un día voy a vivir en un bar de estos...
Lupita
Baez 227 (y Arévalo) – Las Cañitas
Cap. Federal, Buenos Aires
(11) 5197-5149
www.lupitaweb.com.ar
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Lupita: Mexico vivo en Las Cañitas
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4 comentários:
Es 'el' tequila, no 'la' tequila.
Buena reseña.. aunque el bar parece más tématico que otra cosa..
y psst, los nachos van con queso, lo que comieste son TOTOPOS con guacamole.
Hola Anónimo, como estas?
Gracias por las palabras y las correcciones.
Saludos!
Muy buena reseña, me hubiera gustado que le dieran credito al autor del "Peyote" y del delicioso "Carnal".
Gracias che!
Realmente a nosotros siempre nos gusta nombrar y dar los merecidos créditos, además cuando son profesionales con mucho talento, tales como ellos.
Saludos!
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